El sultán y la palmera. Cuento africano sobre la generosidad

A veces con ingenio se consiguen grandes cosas. ‘El sultán y la palmera’  es un cuento africano sobre la generosidad que sorprenderá a tu hijo. Incluye otros valores sobre los que podrá reflexionar, como el valor de la gratitud. Pero además nos habla de un arma muy poderosa para conseguir grandes beneficios: el ingenio. No dejes de leer este fascinante cuento con tu hijo y habla con él acerca del mensaje y la enseñanza que nos transmite este cuento.

Un cuento africano sobre la generosidad, la gratitud y el ingenio: El sultán y la palmera

Cuento africano sobre la generosidad: El sultán y la palmera

En un lujoso palacio vivía un rico sultán, rodeado de sirvientes. Un día, el sultán decidió salir del palacio y dar una vuelta por el desierto, acompañado por su séquito. De pronto, en medio del desierto, vio a lo lejos a un campesino muy anciano plantando una palmera. El sultán, asombrado, se acercó y le dijo:

– Oye, anciano, ¿por qué plantas esa palmera? Tardará mucho en crecer y dar frutos. Tú ya no podrás comerlos, y no sabrás quién se beneficiará de ella.

El anciano, levantó su mirada bondadosa y contestó:

– Oh, sultán. Nosotros comimos de lo que otros plantaron. Plantemos para que otros puedan comer.

El sultán, al darse cuenta de su actitud tan generosa, decide darle 100 monedas de plata al anciano. Éste las tomó y dijo:

¿Ha visto qué pronto dio frutos la palmera?

El sultán sonrió, y asombrado ante la sabiduría del anciano, le dio otras cien monedas de plata. El anciano las volvió a tomar y dijo:

– Lo más extraño, sultán, es que las palmeras solo dan fruto una vez al año, y esta palmera, sin embargo, me ha dado ya dos veces frutos en apenas cinco minutos.

El sultán se rió y dijo a todo su séquito en voz alta: ¡vámonos ya o este hombre se quedará con toda mi fortuna a base de ingenio!

Reflexiones sobre el cuento El sultán y la palmera para tu hijo

Con este cuento trabajarás:

El valor de la generosidad suele ser recompensado.

Quien siembra, recoge.

El valor de la gratitud. Otros fueron generosos con nosotros y hay que responder con gratitud.

El ingenio suele ser muy beneficioso.

El cuento ‘El Sultán y la palmera’ está lleno de fantásticas reflexiones, muy útiles para tu hijo. Por un lado, tenemos el acto generoso del anciano, que aún sabiendo que no se beneficiará de los frutos de la palmera, piensa en la generación venidera.

El anciano que planta la palmera también nos habla de gratitud: él planta la palmera porque en su día otra generación hizo lo mismo para que él pudiera alimentarse. Es una forma de dar las gracias y seguir además el mismo ejemplo, ya que aprendemos del ejemplo de otros.

Y por supuesto, en este cuento podemos reflexionar sobre un interesante tema: el poder de las palabras y del ingenio. El anciano consigue grandes beneficios respondiendo al sultán de forma ingeniosa, quién, como recompensa, muestra también su faceta más generosa regalándole unas monedas de plata.

El ingenio vale mucho, podríamos decir, así que no dudes en potenciar el razonamiento crítico y el vocabulario de tu hijo para que cuente con las herramientas necesarias para poder hablar y comunicarse con ingenio.

También puedes ayudar a tu hijo a mejorar su atención y su comprensión lectora con estas preguntas sobre el cuento. Puedes utilizarlas después de leer el cuento:

  1. ¿Qué vio el sultán en el desierto que tanto le llamó la atención?
  2. ¿Por qué estaba plantando el anciano la palmera?
  3. ¿Por qué le dio el sultán al anciano 100 monedas de plata?
  4. ¿Por qué decidió irse al final el sultán?

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