¡Hay un fantasma en mi bombilla! Cuento para niños con miedo a los fantasmas

Un cuento corto sobre los miedos para los niños

El miedo a los fantasmas y a la oscuridad es muy común entre los niños. ‘Hay un fantasma en mi bombilla’ es un cuento para niños con miedo a los fantasmas. Ideal para los más pequeños, aquellos niños que tienen miedo a dormir solos.

Lee este cuento corto a tu hijo y explícale por qué no debe tener miedo. Cuando entienda que el miedo solo está en su cabeza y le juega malas pasadas haciéndole creer y ver cosas que no existen, tal vez consiga vencer ese ‘fantasma’ que le impide dormir con tranquilidad.

Un cuento para niños con miedo a los fantasmas: Hay un fantasma en mi bombilla

Un cuento para niños con miedo a los fantasmas: Hay una fantasma en mi bombilla

Marcos miraba sin pestañear la bombilla de su cuarto:

– ‘Ahora se enciende, ahora se apaga. Y otra vez: ahora se enciende, y ahora se apaga. Ahora se enciende’…

Nunca había estado tan quieto entre sus sábanas. Apenas asomaban los ojos y la nariz. Y cuanto más miraba la bombilla… ¡más miedo le daba! Se encendía y se

apagaba. Se encendía y se apagaba.

¿Y si fuera un fantasma? ¿Y si estuviera esperando a que se durmiera? Tal vez vivía allí, en la bombilla. Tal vez se colara en sus sueños para asustarle. Eso es, seguro que era un fantasma que esperaba a que él se durmiera para salir de allí de la bombilla… 

No, no y no. ¡No se podía dormir! Así que solo le quedaba una opción: pedir ayuda. Pero sin que se notara mucho que era por culpa del fantasma. No quería que sus padres pensaran que era un ‘cobardica’.

– ¡Mamaaaaaaaaa! ¡Aguaaaa!- Y mamá venía con un vaso de agua.

– ¡Mamaaaaaaaaa! ¡Quiero caricias!- Y mamá venía y le acariciaba.

– ¡Mamaaaaaaaaa!- Y su madre le preguntó:

-¿Pero Marcos, qué te pasa?

Y Marcos ya no pudo ocultarlo más. Menos aún a su madre, que tenía ese poder especial de adivinarlo todo.

– Es que..¡¡hay un fantasma!!

– ¿Un fantasma?, ¿dónde?

– ¡En la bombilla!

De cómo la mamá de Marcos consiguió deshacerse del fantasma

Y su mamá encendió la luz y se acercó a mirar.

– Pues yo no veo nada- Y dándole un beso enorme se alejó despacito y apagó la luz.

Y otra vez la bombilla comenzó a brillar de nuevo… a encenderse y a apagarse. A encenderse y a apagarse.

Seguro que era un fantasma amarillo y grande. O blanco. O transparente. ¿Y si aprovechaba la noche para robarle sus juguetes?

– ¡Mamaaaaaaaaa!- Y la mamá de Marcos volvió a su cuarto.

– ¿Otra vez el fantasma? Espera… – y esta vez se acercó a mirar con la luz apagada y aflojó la bombilla un poquito para que no pudiera encenderse- ¿Ahora mejor?

Ella se fue y la luz…¡¡ya no estaba!!

Marcos sonrió.

‘Con que así se libra uno de los fantasmas…’-pensó- ¡¡Pero que ‘debiluchos’!!

Por fin comprendió que a los fantasmas se les vence con un simple desenrosque de bombilla. Seguro que al fantasma que visitaba a su amigo Pedro también se le podía vencer de alguna forma muy sencilla. Con un spray ‘espantamonstruos’ o una trampa para fantasmas al pie de la cama. Y es que los fantasmas, estaba claro, no eran lo que se dice muy listos.

A partir de entonces Marcos durmió del tirón toda la noche.

( ‘Hay un fantasma en mi bombilla’ ©2013 Fanny Tales)

Qué temas puedes trabajar con este cuento corto

Con este cuento trabajarás:

– El origen de los miedos en la infancia.

Por qué nos asustan cosas que no son lo que parecen.

Cómo librarnos del miedo. 

Los fantasmas. Lo fácil que es librarse de ellos.

Reflexiones sobre el cuento Hay un fantasma en mi bombilla para hablar del miedo con los niños

El miedo a los fantasmas, la oscuridad y los monstruos son algunos de los miedos más comunes en la infancia. Pero no hay que restarle importancia. Hay niños a los que este miedo les paraliza y les llega a aterrorizar. Es un miedo que impide conciliar el sueño o disfrutar de algunas experiencias enriquecedoras.

Por qué no es tan malo tener miedo: No es malo tener miedo, desde luego. Es una emoción que nos protege, ya que hace que nos mantengamos alerta ante los peligros. Sin embargo, el miedo también puede derivar en pánico y bloquear nuestros sentidos. Para liberarnos de este miedo nada enriquecedor, hay que intentar encontrar la calma.

A veces, el miedo solo parte de nuestra imaginación: Cuando el miedo solo está en nuestra cabeza, porque parte de algo que no existe (como puede ser un monstruo o un fantasma), lo mejor es hacer entender al niño que eso que ve o imagina está solo en su cabeza, y que en realidad no existe. Con este cuento, tal vez puedas explicárselo. De hecho, el protagonista de este cuento, Marcos, estaba totalmente seguro de que había un fantasma en su bombilla, cuando en realidad, lo que veía, era el destello de la luz.

Cómo deshacerse del miedo: El fantasma que Marcos veía, solo existía en su imaginación. Su madre, muy astuta, consiguió vencer al fantasma destruyendo lo que en realidad lo originaba: acabando con la luz, acababa con el fantasma.

Busca el origen del miedo de tu hijo y demuéstrale por qué no debe temerlo. Y si no, siempre te quedarán algunas otras estrategias, como el spray anti fantasmas (que puedes crear tú mismo con un bote de spray, agua y un poco de imaginación) o la caja atrapa monstruos, en donde puedes encerrar el dibujo del monstruo en cuestión para que no pueda salir.

Preguntas de comprensión lectora muy sencillas para tu hijo

Aprovecha este cuento para niños con miedo a los fantasmas para mejorar la atención y comprensión lectora de tu hijo. Puedes utilizar estas preguntas:

1. ¿Por qué no podía dormir Marcos cada noche?

2. ¿Qué pensaba Marcos que había en su bombilla?

3. ¿Por qué llamaba todo el tiempo a su madre?

4. ¿Qué hizo su madre con la bombilla?

5. ¿Desapareció el fantasma al aflojar la bombilla para que no se iluminara?

6. ¿Crees que en realidad el fantasma era solo la luz de la bombilla?

Otros cuentos y fábulas sobre el miedo para niños

Existen muchos otros relatos que pueden servirte para hablar del miedo con tu hijo. Como todos estos:

El gallo y la zorra: Esta fábula nos explica cómo el miedo puede jugarnos una mala pasada, y ponernos en peligro sin que exista ninguna necesidad. Prueba a leerla junto con las reflexiones que la acompañan.

Peter Pan: Seguramente conozcas este cuento, pero… ¿te has parado a pensar qué significa? Peter Pan tenía un miedo atroz a madurar, a crecer, a enfrentarse a retos relacionados con la edad adulta. Un cuento ideal para leer con los niños más mayores.

El fantasma de la cara verde: Todos tenemos miedos… ¡incluidos los fantasmas! En esta ocasión podrás leer un cuento muy corto pero muy divertido, donde un pequeño fantasma tiene muchísimo miedo de las personas.

Todos mis monstruos buenos: Los monstruos a veces no son tan monstruosos. Todo depende de los ojos con los que les miremos. Aquí tienes una buena forma de enfrentarse a esos monstruos que tanto miedo nos dan…

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