La anciana que buscaba una aguja. Fábula budista sobre la felicidad

Una fábula corta para adolescentes y adultos para reflexionar

Las fábulas budistas nos ayudan a reflexionar acerca de palabras tan abstractas y complejas como la felicidad. Como esta fábula, ‘La anciana que buscaba una aguja‘, un relato budista que nos anima a pensar en la necesidad de reflexionar y de bucear en nuestro interior de vez en cuando de forma inteligente.

Una fábula budista sobre la felicidad: La anciana que buscaba una aguja

La anciana que buscaba una aguja, una fábula budista sobre la felicidad

Hace tiempo, una anciana llamada Rabiya, muy querida en un pequeño pueblo, comenzó a buscar algo en la calle. A todos les gustaba la compañía de Rabiya, y solían contarle sus problemas porque siempre les daba buenos consejos. Las persona que la vieron, se acercaron y preguntaron:

– ¿Qué buscas, Rabiya? ¡Te ayudaremos!

– Oh, sois muy amables. Se me cayó una aguja.

– ¿Un aguja? Será difícil, pero te ayudaremos- contentaron sus vecinos.

Entonces todos empezaron a buscar la aguja, pero no encontraban nada. Entonces, preguntaron:

– Rabiya, ¿no recuerdas por qué zona de la calle se cayó la aguja? La calle es muy larga y eso ayudaría a acercarnos más a nuestro objetivo. Además, está a punto de anochecer y ya no tendremos luz para buscar.

– Oh, el caso es que no se me cayó en la calle, sino en mi casa.

– ¿Cómo? Entonces… ¿por qué buscamos aquí algo que no podremos encontrar?

– Es cierto, eso me pregunto yo… No sé por qué siendo tan inteligentes, malgastáis esa inteligencia cuando se trata de buscar la felicidad. No sé por qué andáis buscando siempre la felicidad en la calle y lejos de vosotros en lugar de buscarla donde la perdisteis… en vuestro interior.

Y sonriendo, Rabiya se dio media vuelta y entró en su casa, dejando una profunda reflexión en todos sus vecinos.

Moraleja: ‘Sé inteligente y no busques la felicidad lejos de ti. La perdiste dentro’

Reflexiones sobre la fábula La anciana que buscaba una aguja

Resulta que la anciana Rabiya es muy sabia: ¿cuántas veces hemos buscado fuera lo que debíamos buscar dentro? Nos pasamos media vida buscando en la calle esa aguja que se encuentra en nuestro hogar:

La inteligencia y cómo utilizarla: buscar algo que perdimos en el lugar en dónde lo perdimos es lo más inteligente que podemos hacer. Buscarla en otro lugar, no. Da lo mismo que sea una aguja o un sentimiento. Si se trata de una emoción o incluso de algo tan abstracto como la felicidad, lo más normal es buscar dentro de nosotros, y no fuera. Así es como debemos usar, según Rabiya, nuestra inteligencia. Lo primero que debemos hacer es pensar dónde podemos encontrar lo que buscamos.

La necesidad de meditar más: hablar con nosotros mismos es necesario para encontrarnos y conocernos más. Esto nos ayudará a darnos cuenta de nuestros actos, de lo que hicimos y no hicimos, de nuestras limitaciones y nuestras virtudes. Conocernos mejor nos ayuda a aceptarnos y por consiguiente, a liberarnos de aquello que nos limita.

Otras fantásticas fábulas budistas para reflexionar

Si te gustan las fábulas budistas, estas también te van a sorprender:

El problema: ¿Cómo resolver un problema? La mayoría de las veces, el principal error que cometemos es no ver el problema en su plenitud y desviarnos hacia otros problemas colaterales. Lo entenderás mejor después de leer esta fábula.

La anciana mendiga: la fe mueve montañas, y si no, que se lo digan a esta mendiga, la protagonista de una gran historia que te conmoverá.

El elefante que perdió su anillo de boda: ante un problema, el principal peligro que corremos es caer en un estado de nervios y ansiedad que nos impida maniobrar para resolverlo. Si queremos solucionar un problema, el primer paso es conseguir la calma para verlo todo mucho más claro.

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