La princesa de la cara naranja. Cuento infantil sobre el respeto a las diferencias

La princesa de la cara naranja es un cuento fantástico sobre el respeto a las diferencias. La princesa vivía en un mundo donde todos eran del mismo color. Solo un color. Todo era naranja. Pero ella quería descubrir mundos diferentes y pronto descubrió lo maravilloso que podría ser un mundo de color, en donde todos los tonos y matices se mezclaran de forma armoniosa.

El cuento de La princesa de la cara naranja habla de tolerancia, de convivencia entre diferentes razas y de paz. Habla con tu hijo sobre estos importantísimos valores.

Un cuento sobre el respeto a las diferencias: La princesa de la cara naranja

Nadia era una princesa y vivía en un palacio naranja. Todos sus juguetes eran naranjas. Su ropa, sus libros y hasta su cara era naranja. Escribía con un boli naranja y dormía en una cama naranja.

Las montañas no eran verdes, ni marrones. Ni el cielo azul. Ni las nubes blancas. ¿Adivinas de qué color era? ¡Sí! Todo en su mundo era… naranja. Y ellos eran felices. Pero Nadia no sonreía. Tampoco lo hacían sus amigos.

Un día Nadia descubrió algo diferente. Estaba paseando (por el bosque de árboles naranjas) cuando de pronto escuchó el sonido de un pájaro. Y sobre una rama, cantando, vio un pajarito, sí. Pero…. ¡no era naranja! No sabía por qué era distinto. Ni qué color era ese. Pero le gustaba.

– ¿Estás enfermo?- Le preguntó Nadia.

– ¿Yo?- respondió el pajarito asustado- No. ¿Por qué iba a estarlo?

– ¿Y por qué tienes un color tan raro?

– ¿Raro? No soy raro. Soy amarillo.

– A-ma-ri-llo- repitió despacito Nadia- ¿Y de dónde eres?

– He venido de muy lejos. ¿Nunca habías visto un pájaro amarillo?

– No.

– En mi país hay pájaros amarillos, árboles verdes y un cielo azul muy hermoso- le explicó a Nadia el pajarito.

Nadia no sabía muy bien qué colores eran esos. Pero le entró una tremenda curiosidad por averiguarlo.

– ¿De verdad? ¿Y cómo se va hasta allí?– le preguntó intrigada.

– ¿Quieres que te lleve? Mañana iremos juntos.

Nadia apenas pudo dormir. Nunca había sentido tanta curiosidad por algo. ¡Estaba realmente ilusionada!

Al día siguiente llenó su cantimplora naranja, fue en busca del pajarito amarillo y comenzó a andar. Pasaron los días. Empezó a llover. Y cuando ya estaba a punto de darse la vuelta y desistir de su aventura, Nadia vio en el cielo algo parecido a un puente de colores muy vivos. Se quedó totalmente paralizada. Nunca había visto nada igual.

– Se llama arcoíris- le dijo el pájaro al ver su cara de asombro.

– Arco-i-ris- volvió a decir Nadia muy despacito- Jamás había visto nada así. ¡Es muy bonito!

Nadia se puso de puntillas y gritó hacia el cielo:

– ¡Arcoiiiriiiiiiiiiiis!!- Y el arcoíris se asustó un poco.

– ¡Ey! ¿Quién me llama? ¿Qué quieres?- contestó el arcoíris con voz muy ronca.

– Te necesito. Ven conmigo.

– ¿A dónde?

– Mi mundo no tiene colores. Todo es naranja. Necesito tu ayuda. Me gustaría que todos fueran como tú…

Al arcoíris le dio mucha pena la pequeña princesa de la sonrisa triste y decidió seguirla. Cuando llegaron a su país, entendió lo que Nadia decía. Y el arcoíris se dejó caer sobre el río, las casas, los árboles, las montañas y todos los habitantes naranjas. Y de repente todo se inundó de colores.

El arcoíris se quedó con Nadia para siempre. Y la princesa de la cara naranja recuperó la sonrisa.

(©2013 Fanny Tales)

Reflexiona sobre el cuento de ‘La princesa de la cara naranja’ con tu hijo

Con este cuento trabajarás:

El valor del respeto por las diferencias.

– El valor de la tolerancia.

– La convivencia en paz de diferente razas.

El valor de la empatía.

– El valor de la solidaridad.

El cuento de La princesa de la cara naranja nos habla de diferentes valores, muy unidos entre sí. Nadia pertenece a un mundo en donde todos son iguales. No existen las diferencias. No existen los colores. Pero Nadia de pronto contempla algo distinto y le parece realmente hermoso. El valor de lo diferente hace que Nadia se sienta mejor.

Cuando Nadia descubre el mundo de los colores, en donde las diferencias conviven en paz y armonía, descubre la felicidad, y pide la solidaridad del arcoíris para ayudarla a conseguir que todos en su mundo puedan sonreír como ella.

La actitud del arcoíris nos enseña el valor de la generosidad. Decide que en el mundo de Nadia puede ser útil y hacer felices a otros compartiendo sus colores. Sin duda, una historia destinada a explicar algunos de los valores básicos de convivencia a los más pequeños.

Ayuda a tu hijo a comprender estos mensajes con algunas preguntas de comprensión lectora que puedes hacer al terminar de leer el cuento:

  1. ¿De qué color era el mundo de Nadia?
  2. ¿Por qué estaba triste Nadia?
  3. ¿Cuál es el primer color que Nadia descubre?
  4. ¿A quién le pide Nadia que le ayude a llevar los colores a su mundo?
  5. ¿Por qué al final Nadia está tan contenta?

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