La princesa está triste. Poesía de Rubén Darío para niños

Una poesía para incentivar a los niños en la lectura

La poesía La princesa está triste es uno de los poemas más populares del poeta nicaragüense Rubén Darío entre los niños. Se utiliza en muchas escuelas para trabajar las emociones y hablar de comparaciones, metáforas y otros recursos literarios. Descubre junto a tu hijo este bello poema y no olvides leer las reflexiones que encontrarás al final.

Los versos de la poesía La princesa está triste, para los niños

La princesa está triste, poesía de Rubén Darío para niños

Aunque no se trate de una poesía infantil, este poema se utiliza en muchos colegios para incentivar a los niños en la lectura y hablar con ellos de recursos como la metáfora. Aquí tienes la famosa poesía de Rubén Darío:

La princesa está triste… ¿Qué tendrá la princesa?

Los suspiros se escapan de su boca de fresa,

que ha perdido la risa, que ha perdido el color.

La princesa está pálida en su silla de oro;

está mudo el teclado de su clave sonoro,

y en un vaso, olvidada, se desmaya una flor.

Cómo es el entorno alrededor de la princesa triste

El jardín puebla el triunfo de los pavos reales.

Parlanchina, la dueña dice cosas banales,

y vestido de rojo piruetea el bufón.

La princesa no ríe, la princesa no siente;

la princesa persigue por el cielo de Oriente

la libélula vaga de una vaga ilusión.

En qué puede estar pensando la princesa

¿Piensa acaso en el príncipe de Golconda o de China,

o en el que ha detenido su carroza argentina

para ver de sus ojos la dulzura de luz?

¿O en el rey de las islas de las rosas fragantes,

o en el que es soberano de los claros diamantes,

o en el dueño orgulloso de las perlas de Ormuz?

La princesa está triste… a pesar del palacio

¡Ay!, la pobre princesa de la boca de rosa

quiere ser golondrina, quiere ser mariposa,

tener alas ligeras, bajo el cielo volar;

ir al sol por la escala luminosa de un rayo,

saludar a los lirios con los versos de mayo

o perderse en el viento sobre el trueno del mar.

Ya no quiere el palacio, ni la rueca de plata,

ni el halcón encantado, ni el bufón escarlata,

ni los cisnes unánimes en el lago de azur.

Por qué está triste la princesa

Y están tristes las flores por la flor de la corte,

los jazmines de Oriente, los nelumbos del Norte,

de Occidente las dalias y las rosas del Sur.

¡Pobrecita princesa de los ojos azules!

Está presa en sus oros, está presa en sus tules,

en la jaula de mármol del palacio real;

el palacio soberbio que vigilan los guardas,

que custodian cien negros con sus cien alabardas,

un lebrel que no duerme y un dragón colosal.

Quién puede solucionar el problema de la princesa

¡Oh, quién fuera hipsipila que dejó la crisálida!

(La princesa está triste, la princesa está pálida)

¡Oh visión adorada de oro, rosa y marfil!

¡Quién volara a la tierra donde un príncipe existe,

– la princesa está pálida, la princesa está triste-,

más brillante que el alba, más hermoso que abril!

– «Calla, calla, princesa —dice el hada madrina-;

en caballo, con alas, hacia acá se encamina,

en el cinto la espada y en la mano el azor,

el feliz caballero que te adora sin verte,

y que llega de lejos, vencedor de la Muerte,

a encenderte los labios con un beso de amor».

(Rubén Darío)

Reflexiones y análisis del poema La princesa está triste, de Rubén Darío

El poema de Rubén Darío La princesa está triste nos sirve para trabajar muchos temas con los niños. Desde el análisis de las emociones hasta la forma en la que está redactado el poema:

Trabaja las emociones: Rubén Darío describe de forma magistral la tristeza, esa tristeza que palidece, que agota las ilusiones, que hace que el tiempo pase lentamente y que los segundos duelan como si fueran dardos. ¿Cómo se siente la princesa? ¿Por qué muere la flor que está junto a ella? Porque su tristeza la aísla del mundo y pierde la ilusión de tal forma que nada le importa y ni siquiera se acuerda de regar a su flor. Puedes aprovechar para hablar de otras emociones con tu hijo. ¿Cómo te sientes cuando estás alegre? ¿Y cuando tienes miedo? ¿O cuando sientes asco hacia algo?

Nuevas palabras: con esta poesía ampliarás el vocabulario. Existen numerosas palabras que tu hijo no entenderá. Es una fantástica oportunidad para utilizar el diccionario y darle sentido al verso.

Más utilidades de este precioso poema

Mejora la comprensión lectora: como verás, el poema incluye numerosas comparaciones y metáforas. ¿Qué querrá decir el poeta con ‘la boca de fresa’? Sin duda, que tiene los labios del color de las fresas. ¿Y con ‘se desmaya una flor’? Que la pobre flor al no regarla, se muere.

El mensaje final del poema: en realidad, la presentación de una princesa que está pálida de tristeza y encerrada en una ‘jaula de oro’ no es otra cosa que un grito de libertad. La princesa está triste porque no quiere esa vida que le dieron, porque no puede vivir su vida, porque no le dejan… Y sufre, sufre mucho al sentirse prisionera a pesar de los lujos y las comodidades. No sueña con príncipes, sino con aquel capaz de vencer a la muerte (los peores de los obstáculos) para liberarla.

Análisis morfológico del poema de Rubén Darío

La poesía ‘La princesa está triste’ es una poesía modernista en donde priman ante todo los símbolos, en este caso, relacionados con la libertad. Pero por supuesto, se pueden sacar algunas pinceladas de su composición:

La composición del poema: la poesía de La princesa está triste está dividida en 8 estrofas de seis versos cada una. En total son 48 versos. Y además se trata de versos alejandrino (tienen 14 sílabas cada uno). La rima que utiliza el poeta nicaragüense en esta poesía es consonante.

Los recursos literarios: si quieres trabajar recursos literarios con esta poesía, encontrarás varios, com la aliteración, el paralelismo, el epíteto, la anáfora, el encabalgamiento y por supuesto, la metáfora. Por ejemplo, ‘los labios de fresa’ es una bella metáfora.

Otras fantásticas poesías sobre la libertad para niños y mayores

Si te gusta este tipo de poesías, disfrutarás también con estas otras:

Canción del pirata: ¿puede haber alguien más libre que un pirata? Sin normas, sin dueño… surcando los mares en libertad. Disfruta con este bello poema de Espronceda.

El romance del prisionero: el peor delos castigos sin duda es ser privado de la libertad. Y si no, comprueba cómo se siente un prisionero. Fantástico romance.

Sé todos los cuentos: en este poema no solo se reclama libertad, sino además se denuncian todas aquellas injusticias que hacen el mundo peor. Preciosa poesía de León Felipe.

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