La prueba. Cuento budista sobre las tentaciones y la conciencia

Un cuento corto para reflexionar sobre la honestidad y la rectitud

Este cuento budista, ‘La prueba’, nos ense√Īa c√≥mo funcionan las tentaciones y c√≥mo aprender a reconocerlas y nos ofrece una interesante reflexi√≥n sobre la necesidad de mantener la conciencia limpia. Un relato fant√°stico para adolescentes, j√≥venes y mayores. ¬°No te lo pierdas!

Un cuento budista sobre las tentaciones y la conciencia: La prueba

La prueba, un cuento budista sobre las tentaciones y la conciencia
La prueba, un cuento budista sobre cómo mantener la conciencia limpia

Un día, el gran maestro le dijo a sus discípulos:

– Atended un momento, quer√≠a pediros una cosa… Soy viejo ya y es vuestro deber ayudarme a sobrevivir de la mejor manera posible. No tengo dinero, y lo necesito.

– Pero maestro- dijo entonces uno de los disc√≠pulos- Con lo poco generosos que son aqu√≠… ¬Ņc√≥mo conseguiremos reunir el dinero?

– S√≠, ya s√© que la forma m√°s natural de conseguir el dinero es pidi√©ndolo, pero hay otra forma… ¬°cogi√©ndolo! En realidad, es algo que nos corresponder√≠a tener, ¬Ņno es as√≠? Una especie de paga por nuestros servicios… Lo que pasa es que yo soy mayor y no puedo hacerlo, pero vosotros sois j√≥venes y no os costar√° tanto. No es muy dif√≠cil, solo ten√©is que escoger a alg√ļn hombre rico y apropiaros de su bolsa en alg√ļn lugar en donde nadie os vea. Es s√≠, sin hacerle da√Īo…

Al principio todos se quedaron un tanto sorprendidos de que su maestro les pidiera robar, pero al cabo de un rato, la mayoría de los discípulos estaba conforme con la petición:

– Claro, maestro, por ti haremos todo lo que haga falta. Iremos a por el dinero.

El discípulo que supo entender la prueba y la lección del maestro

Sin embargo, uno de los discípulos se mantenía en silencio. El maestro, al darse cuenta, preguntó:

– Todos tus compa√Īeros son muy valientes y han decidido ayudarme con el plan. Pero t√ļ sin embargo, t√ļ no dices nada. ¬ŅPor qu√©?

– Lo siento, maestro. Si no dije nada es porque veo el plan inviable…

– ¬ŅInviable?

– S√≠, maestro. T√ļ mismo dijiste que escogi√©ramos un lugar en donde nadie nos viera robar… pero no existe tal lugar. En cualquier lugar en donde yo est√© mi Yo me ver√° robar. Preferir√≠a mendigar que permitir que mi Yo vea que hago algo con lo que no estoy de acuerdo.

El maestro entonces sonrió y dijo muy contento:

Р¡Qué alegría! Me enorgullece comprobar que al menos uno de mis discípulos lo ha entendido todo

Entonces, el resto agach√≥ la cabeza al darse cuenta de que su maestro les hab√≠a puesto a prueba y se sintieron muy arrepentidos de haber ca√≠do en la trampa. Desde entonces, cada vez que escuchaban en su cabeza un pensamiento indigno, o sent√≠an tentaciones de obrar mal, recordaban eso que su compa√Īero dijo: ‘Mi Yo me ve’, y lo desterraban de su mente.

Reflexiones sobre el cuento budista La Prueba

Nuestra conciencia nos acompa√Īa a todas partes. No existe ning√ļn lugar, efectivamente, en donde podamos mantenernos invisibles y alejados de ella. Este es el mensaje que este fant√°stico cuento corto nos traslada:

Aprende a reconocer las tentaciones: la mayoría de discípulos del maestro no supieron ver que les estaban poniendo a prueba. La prueba era en realidad una trampa, una tentación. En este caso, el maestro les tentaba y les proponía mostrar su fidelidad a pesar de cometer un acto inapropiado. Ellos decidieron caer en la tentación de cumplir con la orden de su maestro a pesar de todo, porque no se dieron cuenta de que en realidad era una prueba.

La conciencia va a todas partes con nosotros: podr√°s esconderte de los ojos de otras personas, pero debes saber, tal y como nos recuerda el disc√≠pulo que supo decir No al maestro, que nunca podr√°s ser invisible a los ojos de nuestra propia conciencia. As√≠, cada vez que cometas un comportamiento inadecuado o te llegue alg√ļn pensamiento malo, puedes recordar que t√ļ Yo interno te ve. De ah√≠ que cada vez que hacemos algo que consideramos inapropiado, sintamos ‘remordimientos’. Nuestro Yo nos lo recuerda porque lo vio y en realidad somos bien conscientes de ello.

La necesidad de aprender a decir No: el √ļnico que tuvo la valent√≠a de decir No a la propuesta del maestro fue el que el resto en un principio vio como ‘desleal’. Sin embargo, la lealtad se manifiesta muchas veces en esa capacidad de mantenernos √≠ntegros y fieles a nuestros valores y en la fortaleza y convicci√≥n de estar haciendo lo adecuado. Debemos tener la fortaleza de decir No cuando nuestro Yo interior diga No. Si no, llegar√°n los remordimientos. De hecho, no hay nada peor que enga√Īarse a uno mismo.

Otros cuentos budistas para reflexionar

Utiliza también estos otros cuentos budistas. Todos ellos son fantásticos para reflexionar sobre aspectos importantes de la vida:

El problema: a veces nos volvemos locos buscando la solución a un problema cuando en realidad la solución está en deshacerse del propio problema. Lo entenderás mejor después de leer esta increíble fábula.

La anciana que buscaba una aguja: ¬Ņpor qu√© nos empe√Īamos en buscar la felicidad lejos cuando en realidad la tenemos muy cerca de nosotros? Descubre lo que tiene que decirnos la protagonista de esta historia.

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