La verdad y la mentira. Cuento corto con valores para reflexionar

Una leyenda sobre el valor de la sinceridad para niños, adolescentes y padres

‘La verdad y la mentira’ es una leyenda anónima que ha llegado a nuestros días gracias a Jean-Léon Gerôme, que no fue escritor, sino un pintor francés (1824-1904). El pintor representó a la verdad saliendo de un pozo y desnuda, con cara de terror. Este cuadro podría ser perfectamente el resumen de lo que dice esta leyenda.

La leyenda de ‘La verdad y la mentira’ también podría llamarse ‘la mentira disfrazada’, y nos ayuda a reflexionar sobre por qué algunas veces preferimos la mentira a la verdad… Es una leyenda fantástica para reflexionar con niños y mayores sobre el valor de la sinceridad.

Una leyenda para reflexionar: La verdad y la mentira

Cuenta una leyenda que un día la verdad y la mentira se cruzaron:

– Buenos días- dijo la mentira.

– Buenos días- contestó la verdad.

– Hermoso día- dijo la mentira.

Y la verdad, miró al cielo y oteó el horizonte para ver si era verdad… Y sí, lo era.

– Hermoso día- contestó entonces la verdad.

– Aún más hermoso está hoy el lago- dijo la mentira.

Y la verdad, miró y requetemiró al lago para convencerse de que era verdad… Y sí, lo era.

– Cierto, está más bonito- dijo entonces la verdad.

Y la mentira, corriendo hacia el agua, dijo:

– ¡Vayamos al agua a nadar! ¡El agua está mucho más hermosa!

La verdad se acercó con prudencia al agua, la tocó con la yema de los dedos, vio que sí, el agua estaba más hermosa, y decidió creer a la verdad y seguirla.

Ambas se quitaron la ropa y se lanzaron al agua. La verdad y la mentira estuvieron nadando un buen rato, muy a gusto, hasta que la mentira salió y se puso la ropa de la verdad. La verdad, incapaz de ponerse la ropa de la mentira, comenzó a caminar desnuda por la calle y todos se horrorizaron de verla.

Así es cómo, desde entonces, la mayoría de personas prefieren ver la mentira disfrazada de verdad que la verdad al desnudo.

Reflexiones de la leyenda ‘La verdad y la mentira’

Con esta leyenda trabajarás:

El valor de la sinceridad. 

– El valor de la prudencia. 

Por qué a veces ‘maquillamos’ la verdad con una mentira. 

– A veces no podemos fiarnos de una aparente verdad… porque puede ser en realidad una mentira.

Esta fantástica leyenda sirve para reflexionar, y mucho, sobre el uso que hacemos de la verdad y la mentira. ¿Sabes qué es una ‘mentira piadosa’? Aquella que usamos para ‘maquillar’ la verdad, porque no nos parece bonita o porque pensamos que puede hacer daño.

Ante una verdad debemos siempre ser prudentes, y si llega el caso, desconfiar, porque muchas veces la verdad no es tal verdad.

Es difícil en algunas ocasiones ser totalmente sincero, más aún cuando sabemos que la verdad nos puede ‘meter en un lío’. Por eso, muchas veces recurrimos a la mentira, a la que vestimos con el ropaje de la verdad.

Sin embargo, la mentira muchas veces consigue cosas que no queríamos. En ocasiones nos envuelve en una gran bola de mentiras que se van haciendo más y más grandes. O simplemente esa mentira camuflada nos hace daño por dentro…

Sin duda, la verdad, aún desnuda, siempre será mejor. Aunque sea fea, aunque duela. Y otras veces, sin embargo, la mentira, disfrazada de verdad, será lícita si se consigue con ello hacer más feliz a otro… ¿no crees?

Habla de todo esto con tu hijo, y ayúdale a recapacitar sobre la importancia del valor de la sinceridad. Apuesta por la verdad siempre, aunque tengas que explicarle que siempre se encontrará con algunas excepciones…

También puedes usar esta leyenda para mejorar la atención y comprensión lectora de tu hijo. Usa para ello estas preguntas:

  1. ¿Quiénes se encontraron un día?
  2. ¿Desconfiaba la verdad de la mentira?
  3. ¿Consiguió convencer a la verdad la mentira para que se fuera a bañar con ella?
  4. ¿Qué hizo la mentira al salir del agua?
  5. ¿Se puso la ropa de la mentira la verdad?

 

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