Las posadas. Cuento de Navidad para niños

Un cuento de Navidad sobre la caridad, originario de México

‘Las posadas’ es un cuento de Navidad para niños basado en una hermosa tradición de México. La tradición recuerda el momento en el que la Virgen María y San José llegaron a Belén en busca de un lugar donde descansar.

La Navidad se vive en prácticamente todo el mundo, pero en cada país y región tienen tradiciones particulares. Descubre esta bella tradición mexicana que además nos habla de valores esenciales como el de la generosidad, la solidaridad, la caridad y la empatía.

Un hermoso cuento de Navidad de México: Las posadas

Las posadas. Cuento de Navidad de México

Cuentan que la noche del 24 de diciembre, San José acudía con su mujer, María, embarazada de nueve meses, hacia Belén. La pareja vivía en Nazaret, pero ambos tenían que acudir allí porque San José nació en este lugar, y el emperador romano Augusto quería elaborar un censo con todos los habitantes.

María estaba a punto de dar a luz, y se encontraba realmente agotada del viaje. Así que José llamó a la puerta de la posada más grande y cómoda de Belén, para descansar.

– ¿Quién llama?- Se oyó decir a alguien tras la puerta de la posada.

– ¡En nombre del cielo! Pido posada para mi mujer, María. Está agotada, y a punto de dar a luz.

Un hombre entreabrió la puerta, y al verlos, pensó que no tendrían suficiente dinero para pagar la habitación:

– No tenemos sitio para tunantes. ¡Iros y no molestéis más!

– ¡Por favor, ten piedad! ¡Dios te lo premiará!

– ¡Fuera de aquí he dicho!- y el hombre cerró de golpe la puerta.

José y María siguieron andando un poco más, hasta la siguiente posada. Entonces, José, decidió probar suerte de nuevo:

– ¡En nombre del cielo! Pido posada para mi mujer. Está agotada. Por favor, un poco de caridad. 

Una mujer abrió la puerta y miró a la pareja de arriba a abajo.

– ¡Largo de aquí! ¡No tenemos sitio! ¡Dejadnos en paz!

– Por favor te lo pido, buena mujer, déjanos entrar… solo por una noche.

– No insistas más- Y la mujer cerró de golpe la puerta.

Cómo encontró al fin posada San José

San José decidió entonces intentarlo en un albergue, el albergue de los pobres. Estaba junto a un viejo establo en donde dormía un buey. San José llamó a la puerta del albergue:

– ¡Por favor, pido posada para mi mujer! Está a punto de dar a luz y se encuentra exhausta…

– ¿Quiénes sois?- preguntó intrigado el dueño del albergue.

Somos peregrinos. Venimos de lejos, de Nazaret. Mi mujer lleva en su vientre al hijo de Dios- contestó San José.

– ¿Será eso cierto?- dijo asombrado el hombre- ¡Dios mío! ¡Qué gran honor!

El hombre, conmovido ante la pareja de peregrinos, decidió buscarles alojamiento. Como el albergue estaba lleno, acomodó el pesebre, con paja y una cálida hoguera para que María no tuviera frío.

Y así fue cómo esa noche, el 24 de diciembre, algo grande estaba a punto de ocurrir… ¡sucedió! En lo alto del cielo comenzó a brillar con mucha más fuerza, una estrella. Indicaba justo el lugar donde se encontraba el pesebre en donde nació Jesús.

Reflexiones del cuento ‘Las posadas’, un cuento de Navidad repleto de valores

Con este cuento trabajarás:

– El valor de la caridad. 

– El valor de la solidaridad. 

– La humildad, el valor de lo sencillo.

– El valor de la empatía.

Este cuento está basado en una hermosa tradición de México: ‘Las posadas’. Esta tradición recuerda el momento en el que María y José llegaron a Belén, y de cómo fueron rechazados por numerosas posadas debido a su condición de peregrinos.

El cuento y la tradición recalcan el hermoso gesto del dueño de un albergue que, aún sin tener sitio para la pareja, hizo todo lo posible para que María pudiera descansar esa noche.

La tradición de Las posadas lleva a los mexicanos a salir a la calle cada 24 de diciembre y recorrer las casas pidiendo posada. En forma de teatro, y acompañados por una bella canción, las personas que piden Posada serán rechazadas hasta llegar a al final, el lugar en donde alguien, por fin, se apiadará de ellos.

Este cuento nos trae valores esenciales como el valor de la caridad y el de la solidaridad. Ambos están presentes en el personaje del dueño del albergue, quien también demuestra poseer el valor de la empatía, al ponerse en el lugar de los cansados peregrinos que llevan tanto tiempo de viaje para llegar a Belén.

También puedes utilizar este cuento corto de Navidad para mejorar la atención y comprensión lectora de tu hijo. Puedes utilizar estas preguntas:

  1. ¿De dónde veían San José y María?
  2. ¿Por qué tenían que ir a Belén?
  3. ¿A cuántas posadas intentaron pasar sin éxito?
  4. ¿En dónde pudieron pasar la noche María y San José al final?

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