Riquete el del Copete. Cuento sobre la belleza interior para los niños

Cuento infantil con valores para los niños

‘Riquete el del Copete’ es un cuento sobre la belleza interior, publicado en 1697 por el gran Charles Perrault. Y aunque sea un cuento de hadas, príncipes y princesas, implica una serie de valores esenciales sobre los que podemos reflexionar con nuestros hijos. Este fantástico cuento infantil nos habla de belleza, inteligencia, amor y generosidad.

Un cuento de hadas de amor sobre la verdadera belleza: Riquete el del Copete

Cuento sobre la belleza interior: Riquete el del copete

Había una vez una reina que tuvo un hijo tan feo, tan feo, que lloró de lástima al verlo.

– Ay, mi niño- decía la reina entre lágrimas- Qué pena que seas tan feo… la gente se reirá de ti.

Pero un hada, que asistía al nacimiento del príncipe, tranquilizó a la madre del pequeño:

– No os preocupéis, alteza- dijo el hada- Será feo por fuera, sí, pero hermoso por dentro. Será una buena persona y muy inteligente. Y además, le concedo el don de poder compartir su inteligencia con la persona que ame.

La reina se quedó algo más tranquila, sobre todo al comprobar cómo Riquete, según iba creciendo, era cada vez más inteligente, ingenioso y bueno. De hecho, se ganó el cariño de todo su pueblo. Y también desde el cariño, comenzaron a llamarle Riquete el del Copete, por un mechón de pelo que tenía de punta en la cabeza.

El nacimiento de las dos princesas

Unos años después de que naciera Riquete, nacieron dos princesas en un reino cercano. Pero las dos hermanas no se parecían en nada: la mayor era muy hermosa, mientras que la pequeña era muy fea. La madre de las pequeñas miró a la hija pequeña con mucha pena:

– Ay, mi niña- decía- cuando crezcas serás tan fea que tendrás que soportar muchas burlas.

Sin embargo, el hada que había asistido al nacimiento de Riquete, también estaba allí, y decidió compensar la diferencia entre las dos hermanas:

– No se preocupe, alteza- le dijo el hada- que sus hijas estarán bien compensadas. La más hermosa será guapa, pero menos inteligente y más torpe. La otra hija, la más fea, será tan simpática e inteligente, que nadie se dará cuenta de su fealdad…

– Ay- dijo entonces la madre- ¿No podrían ser las dos inteligentes? No podría soportar que se burlaran de mi hija más hermosa por ser tonta…

– Alteza, no puedo hacer eso, pero sí puedo concederle este don: su hija será capaz de hacer bella a la persona que ame.

Y así fueron creciendo las dos hermanas: la más hermosa era menos inteligente y astuta que su hermana, que a pesar de ser fea, era capaz de ganarse el cariño de todos con su habilidad y belleza interior.

La princesa hermosa y Riquete el del Copete, se encuentran

La hermana más hermosa sufría mucho al ver que ella era rechazada, y un día se escapó llorando al bosque, donde se encontraba precisamente Riquete el del Copete. Al ver a la joven, se enamoró enseguida de ella. Y a ella, por otro lado, le encantó conocer a un chico tan divertido y amable.

Los dos jóvenes se siguieron encontrando en el bosque, y se hicieron muy amigos. Y cada vez que se encontraban, la muchacha, sin saber por qué, ganaba en inteligencia, cada día un poco más… Todos se quedaron extrañados por esta transformación.

En uno de esos encuentros, Riquete le propuso matrimonio a la joven. Ella, un poco asustada al principio, le dijo que prefería pensar, y que le daría una respuesta en un año, en ese mismo lugar del bosque.

Él se fue contento, y dijo que le esperaría, convencido de su amor por la joven.

La decisión de la joven después de un año de espera

Durante ese año la joven quería pensar, pues le gustaba mucho Riquete, pero aún seguía siendo feo, y no estaba segura de amarle.

Además, la joven conoció a otros príncipes muy apuestos, y uno de ellos le propuso matrimonio. Entonces, es cuando ella se dio cuenta de que se había comprometido con Riquete.

Estaba a punto de cumplirse el año desde entonces, así que fue al bosque, al lugar donde debían encontrarse, y de pronto vio que un buen número de cocineros preparaban suculentos manjares.

– ¿Qué cocináis, buenos hombres?- Preguntó la joven.

El banquete de boda del príncipe Riquete con su prometida. La boda será mañana- contestó uno de los cocineros.

¡Riquete le había esperado todo un año y seguía igual de enamorado de ella que el primer día!

Entonces, la muchacha se dio cuenta de que en realidad Riquete era la persona que amaba, a pesar de ser más feo que sus otros pretendientes. En ese momento, apareció él.

– ¡Qué ganas tenía de verte!- le dijo Riquete a la joven princesa- ¿Sabes ya la respuesta? ¿Te casarás conmigo?

Entonces pasó algo increíble: ella de pronto le vio hermoso, como nunca antes le había visto.

– Sí, claro que sí, me casaré contigo- Dijo ella totalmente convencida de su amor hacia el príncipe.

En ese instante, el don que en su día el hada concedió a la princesa, hizo que Riquete se transformara en un apuesto joven. Ella, a su vez, ganó más aún en inteligencia. Y ambos se casaron, convirtiéndose en la pareja más hermosa por fuera y por dentro.

Valores que puedes trabajar con este cuento

Con este cuento trabajarás:

La verdadera belleza no se ve con los ojos ni es externa. Está dentro de uno mismo.

– El amor convierte en bella a la persona amada.

– El amor es generoso y otorga lo mejor de sí a la persona amada.

Reflexiones sobre el cuento Riquete el del Copete para los niños

Al igual que en otros cuentos, como ‘La bella y la bestia’, este cuento de Perrault nos habla de la belleza interior, de cómo la inteligencia es más importante que la belleza externa y de cómo el amor es capaz de ver la belleza verdadera.

Hay cualidades más importantes que la belleza exterior: el joven príncipe, a pesar de ser feo, tenía otras cualidades superiores a la belleza exterior, que le hacían tremendamente atractivo. La princesa, por su parte, era muy bella, pero insulsa ante los ojos de los demás.

El amor transforma todo lo que toca: el amor del príncipe hacia la joven transformó a la princesa, porque por amor se entrega lo mejor de uno mismo a la persona amada. El amor es generoso y bondadoso, y además tiene una cualidad: hace hermoso todo lo que toca. Por eso, la joven logró, en cuanto comenzó a amar al príncipe, que Riquete se transformara en un joven muy apuesto.

Otras reflexiones sobre el cuento de Riquete el del copete

Evidentemente esto es una metáfora, que sirve para explicar a los niños por qué el amor a veces ‘parece ciego’, por qué unas personas ven belleza en otras cuando no la hay. Y por qué la belleza es tan subjetiva: a lo que unos les parece hermoso, a otros no se lo parece.

La explicación de por qué la belleza es tan subjetiva es porque en realidad la verdadera belleza es interior, y no todos consiguen verla de la misma manera.

Preguntas de comprensión lectora para tu hijo

Reflexiona con tu hijo sobre la inteligencia, la belleza y las cualidades que en verdad hacen a una persona bella. También puedes utilizar este cuento clásico de Charles Perrault para mejorar la atención y comprensión lectora de tu hijo. Usa para ello estas preguntas al finalizar la lectura:

1. ¿Cómo era Riquete cuando nació?

2. ¿Qué don concedió el hada a Riquete?

3. Cerca de allí nacieron dos princesas. ¿Cómo era la hermana mayor? ¿Y la pequeña?

4. ¿Por qué sufría tanto la hermana mayor?

5. La princesa más guapa se encontró con Riquete. ¿Se enamoró Riquete de ella?

6. ¿Por qué crees que la princesa más guapa comenzó a ser más inteligente?

7. ¿Cumplió la princesa la promesa que hizo a Riquete? ¿Acudió al bosque un año después de que él le pidiera matrimonio?

8. ¿Qué contestó al princesa a la propuesta de Riquete?

9. ¿Por qué Riquete de pronto se transformó en un joven apuesto?

Otros cuentos fantásticos de Perrault para los niños

Aquí tienes otros famosos cuentos del escritor francés para los niños:

Piel de asno: de nuevo se incide en la necesidad de no dejarnos llevar por las apariencias. ¡Fantástico!

Los deseos ridículos: un divertidísimo cuento sobre los caprichos que vendrá muy bien a niños que piden y piden cosas sin pensar.

El gato con botas: este cuento ha sido versionado por numerosos escritores de cuentos. Aquí encontrarás la versión de Perrault.

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